2016-04-25 09.38.59 Como fiel amante de la saga Terminator desde que, hace ya un puño de años, cayera en mis manos el VHS de Terminator 2. El jucicio final (gracias papá, por eso), siempre ha habido un instante de la cronología de la saga que he echado en falta. Siempre me he preguntado qué pasaba justo después del día del juicio final. Las dos primeras películas nos enseñaban a Sarah Connor evitando el apocalipsis y la tercera nos decía que era inevitable y terminaba justo en el momento en el que caen las bombas, dejándonos con la miel en los labios.

Daniel H. Wilson toma ese relevo (conscientemente o no) y nos cuenta qué ha pasado después de que una inteligencia artificial globalizada llamada Archos decida que él es el único con derecho a regir el destino del planeta Tierra.

Sinopsis:

Estan en tu casa. Estan en tu coche. Estan en el cielo. Y ahora vienen a por ti. En un futuro cercano, una unidad de inteligencia artificial llamada Archos se activa sola y mata al hombre que la creo. Con este primer acto de traicion, Archos inicia el siniestro proceso que la llevara a controlar la red de maquinas y la sofisticada tecnologia que regula nuestro mundo.Unos meses mas tarde, todos los dispositivos mecánicos se sublevan, haciendo estallar la guerra, una sangrienta ofensiva que diezma a la poblacion humana. Durante cinco años libraran una lucha epica, impulsados por una unica y ferrea motivacion: la supervivencia de su especie.

Lo más llamativo de la novela es la manera en la que está contada. El personaje que podemos considerar protagonista, llamado Cormac Wallace, encuentra, una vez terminada la guerra, una artefacto que parece ser una especie de caja negra con toda la cronología de la contienda. Temiendo que esa información se acabe perdiendo, decide transcribir lo más relevante, aquellos episodios que de una forma u otra marcaron el curso de la Historia.
Como consecuencia, lo que vamos leyendo son capítulos sueltos, con varios protagonistas, y contados de formas diferentes: a modo de narración, como si el protagonista estuviera contando una anécdota, a modo de entrevista o interrogatorio, a modo de diálogo entre varias personas… Cada capítulo es diferente y con apuntes explicativos de Cormac para introducir al lector o para aclarar algunos conceptos.

De esta manera, es el lector el que tiene que atar todos los cabos y formarse su propia idea de conjunto. A pesar de que el estilo es sencillo y directo, esta característica hace la lectura un pelín compleja, aunque muy divertida y amena, pues el autor huye de forma voluntaria de la línea argumental lineal y previsible.

Aunque la historia en sí no es muy original, pues nada más empezar esta reseña ya he mencionado un ejemplo del concepto usado hasta la saciedad, sí lo es la manera de contarlo y el modo en el que la inteligencia Archos decide tomar el control y acabar con la humanidad, alejándose un poco del cliché más habitual.

Robopocalipsis es una novela que se lee de un tirón, entretenida y dinámica, muy lúdica y con momento realmente exquisitos. Muy recomendable.

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