Recién terminada la edición de 2016 de la Feria del libro de Las Palmas de Gran Canaria, es hora de hacer balance y rememorar los buenos momentos. A pesar de que este año he podido pasar poco por el Parque San Telmo debido a mis ocupaciones laborales, el escaso tiempo que he pasado allí me he encontrado con un ambiente exquisito, una decoración muy elaborada y muchos amigos escritores dando a conocer su trabajo en las casetas de las librerías.

En los periódicos regionales de hoy no faltan las menciones a la Feria, al éxito de ventas que ha supuesto, con un aumento de un 10% sobre las ventas del año pasado que viene a certificar el aumento paulatino que el sector está viviendo en los últimos años. Se habla mucho de los autores incluídos en el programa y las actividades que se han desarrollado allí.

Todo eso está muy bien, pero he echado en falta una mención más pormenorizada a los autores canarios que las librerías han llevado todos los días, algunos en jornadas maratonianas, a firmar sus trabajos y darlos a conocer a los lectores, nuevos y conocidos. Estos autores, fuera del programa oficial de la feria, han quedado lejos de las ruedas de prensa, de las notas pasadas a los diarios y de las fotos. Una pena. Sobre todo si tenemos en cuenta que algunos de ellos han vendido más que muchos de los que han sido traídos de fuera, a pesar de que sus rostros no salen en las noticias ni en la radio.

Son los autores de la tierra, vecinos, amigos y familiares de cualquiera de nosotros y a los que, en ocasiones, tan poco valor les damos. Por eso me he decidido a escribir esto, para que gente como Alexis Ravelo, Melani Garzón, Leandro Pinto, Carlos González Sosa, Sandro Doreste, Jessica Herrera, Moisés Morán, Miguel Aguerralde, David Melián Godoy, Paula Lizarza, Soledad Martel, Yauci Fernández... y muchos otros que llenaron cada hora de casetas como la de la librería Sinopsis, La Comarca Games/Mundofreak, Canaima o Bilenio Publicaciones, no queden relegados al olvido mediático y empiecen a ganar el espacio que, desde mi punto de vista, merecen.

Son muchos, lo sé, y no es plan de mencionar a cada uno de todos ellos en cada nota de prensa, pero algo se puede decir sobre ellos, alguna mención, algo de atención que demuestre que la sangre que en verdad corre por las venas de la Feria está en las casetas de las librerías, saludando a los lectores a pie de calle, firmando ejemplares con dedicatorias personalizadas y aguantando el maravilloso sol de Gran Canaria un día sí y otro también.

Para todos ellos, los que he mencionado y los que se me han quedado fuera, por descuido o desconocimiento, un fuerte abrazo y mi más sincera admiración.

El año que viene, más.

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