Empiezo el año con buen pie en La llamada de la espada y la mejor manera de hacerlo es comentando una de las más sorprendentes lecturas que pude disfrutar el año pasado.

Se trata de Caminarán sobre la tierra, las más reciente criatura literaria de Miguel Aguerralde. Tras deleitarme con Próxima parada: la casa de muñecas (23 Escalones, 2012), una novela negra y dura que me puso los pelos de punta, Miguel cambia de registro para ofrecernos una historia de zombies muy peculiar. Lejos de los virus que asolan el planeta, tan de moda en los últimos años, nos enfrentamos a muertos vivientes de los verdad, de los que se levantan de sus tumbas gracias a un rito vudú.

Pero vamos por partes. Esta es la sinopsis:

En 1655 unas controvertidas reliquias fueron robadas de la Catedral Primada de Santo Domingo y llevadas a un lugar oculto en la selva haitiana para realizar con ellas un rito vudú.
El ritual no salió como se esperaba.

350 años después un buscador de tesoros ha encontrado un pecio hundido frente a las costas de Gran Canaria con un misterioso cofre abandonado en su bodega. Un avaricioso francés, un profesor de Historia y una joven sin pasado comienzan la búsqueda de una explicación a un enigma oculto durante siglos, una maldición que ha viajado por los mares del tiempo para despertar a los muertos y desatar un infierno en la tierra.

Ahora es tarde para volver atrás, las tumbas acaban de abrirse.

El desarrollo de la obra es quizás lo que más me gustó. Tenemos una primera parte en la que descubrimos, junto a su protagonista principal, qué ha provocado que los zombies se levanten. Para hacerlo, el autor nos ofrece una explicación con base histórica bien documentada, mezclando los personajes históricos con los ficticios para dar forma a una estructura perfecta.

En la segunda parte, sálvese quien pueda. Como no podía ser de otra forma cuando el apocalipsis se desata, es la hora de correr, y en esto la novela ya se parece más a las tradicionales del género en los últimos tiempos. Un puñado de supervivientes tiene que sobrevivir miestras los muertos vivientes los acosan por todas partes y las diferencias entre ellos, sus disputas personales, miedos y dudas, saltan a la palestra para hacerlos creíbles, personas de verdad y no sólo invenciones sobre el papel.

Y es en los personajes, además de la investigación histórica, donde encuentro uno de los puntos fuertes de la obra. Bien definidos, con carcacteres propios y decisiones acordes a esas características, llevan el peso de la historia con perfecta soltura, sin apaños ni artificios. Los diálogos, sensatos y directos, sin florituras ni gorgoritos, le dan el tono que la historia necesita. Eso sí, hay algún personaje que pensé que cobraría más protagonismo y que acaba perdido en el coro de voces del conjunto. Me habría gustado saber más desde el punto de vista de Jaime.

En la presentación en Sueños de Papel

En la presentación en Sueños de Papel

Como valoración final, decir que me ha parecido una novela valiente, tanto en su punto de partida como en su desarrollo, y muy entretenida con la que he pasado muy buenos ratos. Además, el que esté ambientada en mi isla, Gran Canaria, y en mi barrio, le ha dado aún más aliciente a la lectura.

El género zombie sigue dando el callo y, dentro de él, creo que Caminarán sobre la tierra debe destacar especialmente. Miguel nos demuestra de nuevo su versatilidad y buen hacer toque el género que toque.

Ahora sólo nos queda esperar a sus nuevos proyectos que, nos consta, están ahí y prometen mucho, mucho.

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